Hay veces que uno desearía contar con determinadas estadísticas, tengo en mente, en concreto, dos datos que me gustaría conocer: Cuánta gente juega o practica béisbol en España. y cuánta gente dispone de un bate de béisbol. Podría apostar casi cualquier cosa a que la relación entre poseedores de bates y jugadores reales no es proporcional ni mucho menos, más bien, que hay más personas que no juegan o practican béisbol que tienen un bate que seguidores o jugadores de este deporte que tengan uno. Y si hablamos de ir con el bate en el vehículo o tenerlo en un lugar abierto al público, los datos romperían cualquier viso de proporcionalidad.

Ayer vi una de esas escenas que se van repitiendo cada vez más, dos carros detenidos en mitad de una pequeña avenida y los del de delante se bajan realmente molestos, gritando, el conductor regresa al carro y saca un bate de béisbol, la verdad es que me quedé de piedra viendo eso, y supongo que lo mismo pasó con el (o la) conductor (conductora) del segundo vehículo, porque ahí mismo acabó la cosa.

¿Ese conductor habrá visto alguna vez en su vida un partido de béisbol? ¿Habrá jugado? Cuando hacen redadas en los locales de fascistas o ultras de equipos de fútbol se suele encontrar bates de béisbol entre otros objetos pensados para dañar al otro, puños americanos (o manoplas o llaves de pugilato sin púas), navajas, diversas armas blancas más, alguna pistola, etc.

El bate de béisbol ha estado implicado en varias trifulcas de este estilo, de las no planeadas entre conductores, recuerdo hace unos años una bastante famosa por lo sangrienta que resultó, se bajaron cinco de un carro, portando un par de bates, llaves inglesas y otras herramientas de hierro y mataron a golpes al otro conductor (que, además, tenía razón en la disputa).

De repente los violentos han asumido los bates de béisbol como un arma contundente, como antaño se usaban otras, como las llaves inglesas, que siempre había alguna en los carros, ahora los han reemplazado por bates, asumiendo en gran medida las formas de la cultura estadounidense (en todas las series o películas vemos el uso de bates como arma, así como en los bares tienen un bate debajo del mostrador, eso o una escopeta), también porque en un registro de un local o un vehículo llevar una manopla o una serie de armas blancas (como determinadas porras o instrumentos de autodefensa no autorizados) está prohibido mientras que llevar un bate no tiene problema legal alguno (al menos en principio).

Ahora bien: ¿Qué clase de persona lleva un bate en el carro y a primera de cambio lo saca, aunque la otra persona siga dentro de su vehículo? Ahí ya hay un delito de amenazas.

Sí debe llamar la atención que en un país sin tradición alguna con respecto al béisbol, sin casi lugares para practicarlo, tenga en circulación tantos bates que, obviamente, no están pensados para jugar precisamente.