El Rey en Lima

¿Soy yo o esta vez hay más “pomposidad” y huachafería varia para recibir a Juan Carlos que a cualquier otro jefe de Estado de países de habla hispana -cuanto menos-? Porque entre cañonazos van y vienen y caballos apostados en las inmediaciones de Palacio, todo sazonado con una cantidad brutal de militares de todas las ramas bien cuadrados ellos, puestitos para rendirse ante un rey que hace años sus ancestros negaron potestad sobre nosotros, pero nada, que no aprendemos y le volvemos a abrir las puertas…

Está bien, el Rey de España, Jefe de Estado del país peninsular por la gracia de Dios, Franco y un Referendo a todo o nada, trae plata esta vez, que si inversiones por acá, que si planes por allá, que si ayuda humanitaria made in Sofía por todos lados. Más tratados internacionales de los que sí tienen sentido, sobre todo para los intereses empresariales españoles (que en tiempos de crisis, dicen, es bueno diversificar, y Argentina está dando sustos y Venezuela mandando retornados a patadas), y en menor medida para los ciudadanos de ambos países (esto es puro chorreo, pero viene bien, menos es nada, y peor lo que hay ahora)… Somos, eso sí, uno más para los monarcas y el país que representan aunque nadie les haya elegido…

La pareja presidencial les ha recibido de Igual a Igual, como si fueran ellos reyes también. ¿Se sentirá así nuestra pareja presidencial? Como sea, los reyes vienen y tal, hasta acá todo dentro de la normalidad protocolaria propia de estos eventos, seguro que se ha negociado más la cantidad de cañonazos que el fondo del sistema tributario para evitar la doble imposición entre los países con respecto a las empresas actuantes entre los dos lados de la frontera, pero luego me encuentro con una noticia que no tiene ni pies ni cabeza: “El Congreso condecorará al rey Juan Carlos I con el grado de Gran Cruz“.

¿Condecoran al Rey de España? ¿Por qué? De verdad, ¿qué ha hecho el señor coronado para la medalla de Honor en el grado de Gran Cruz? Bien, teníamos que sobonear al Rey para que mande a sus empresarios, plebeyos todos, aunque unos cuantos nobles aun exhiben sus títulos por ahí, aceptamos además los caballos haciendo intransitable el centro y los militares abarrotando la Plaza antaño de Armas, pero… ¿Le premiamos por nada? ¿Por ser un jefe de estado sin beneficio ni oficio? ¿Por ser el único español de su quinta de más de metro noventa?

¡Que se vayan los Borbones! Pero a Francia. O a Inglaterra, que son medio familia con los compadres del norte. A ver cuando llega la tercera. O como decían por ahí: Mañana España será republicana.

Excurso: mención especial para el congresista Álvaro Gonzalo Gutiérrez Cueva (del Bloque Patriótico), que el pasado 10 de Octubre presentó en el Congreso una moción para “Saludar a todos los ciudadanos de la República de España, residentes en el Perú, por celebrarse el 12 de octubre de 2008, el Aniversario de la Fiesta Nacional de la República de España“. ¡Viva la ignorancia! (lo interesante es que en la exposición de motivos habla correctamente Reino de España, pero en la parte “dispositiva” se malea con lo de república, por menos que eso estuvimos semanas burlándonos del Bush de Florida).