6 Comments

  1. Bien dices que el control debe ser antes de las elecciones dentro de los partidos y no despues, eso implicaria las famosas y postergadas primarias, ante la cual siempre sale la famosa excusa de que se perderian miembros valiosos no vinculados a los partidos, con esa excusa nos tendran entrampados, pues la ley permite justamente los famosos invitados, y asi no podriamos cargarnos el voto preferencial, que en un sistema de primarias ya no seria necesario pues el partido ya decidio el orden de ingreso de una manera democratica.

    Una solucion al tema del transfuguismo, es permitirlo pero que les cueste un poco, osea que el congresista pueda retirarse de su bancada, pero no podra afiliarse a otra ni constituir una nueva, no pierde su derecho a voto ni nada, pero para efectos de comisiones y similares debera forzosamente adherirse a los No Agrupados, esto permitiria reducir el oportunismo de algunos, y si de veras la diferencia con el partido es una cuestion de principios, el ir por libre sera un precio razonable a pagar si el congresista es una persona decente (que alguno habra por ahi, digo yo).

    Y sobre la congresista y los sueldos, no se si sabras que si bien un congresista puede darse el lujo de incumplir promesas lo que no puede (sobre todo uno de provincias) es olvidar a quienes lo ayudaron en su campaña, y puesto que no tienen iniciativa de gasto (me acuerdo el caso de un congresista rogando por que le aprobaran un articulo extra en una ley del presupuesto) el presupuesto para la gestion de su despacho es el unico medio para honrar esos favores, esa es la realidad y lamentablemente deriva en cosas como esta.

  2. Tal vez si partimos de la premisa que el único partido político que responde (al menos) a esa definición, es el APRA… el malestar es compartido, apuntando también a que la oferta congresal de los partidos es pobrísima… empezar por una reforma (en serio) a la ley de partidos políticos, no sería un buen primer paso?

    Un abrazo, Cata

  3. Salud compañeros (:-P)

    @D. Ernesto: Sí creo que los “independientes” pueden tener cierto valor en el partido, en las listas, pero también creo que son las bases del partido las que deben elegir a esos independientes o al menos al “núcleo duro” de la lista. Por otra part Sobre las primarias, digamos que en teoría se deben hacer (dentro de los partidos), en la práctica… pues son dedocracias :P. ¡La pesada herencia! Lo malo son los que “figuran” como independientes pero todos sabemos que no lo son (como esos apristas históricos, ahora en puestos de responsabilidad, que resulta que no están afiliados al partido).

    Sobre el transfuguismo. No es mala idea, yo lo limitaría al periodo actual de la legislatura, esto es, si se quitan ahora (¡justo después de conformar la mesa!) hasta la próxima “temporada” no podrían crear grupos nuevos. Así al menos las cosas serían ordenadas, y un pago de, como mucho, un año de no tener bancada (estar en el gPEDO, jajaja), así al menos sabríamos cómo se comporta “solo” dicho parlamentario.

    Sobre los sueldos y petición de dádivas… MMmmm, ¿se acuerda que pasó algo parecido con funcionarios y ERC? En realidad no veo mal que los asesores designados a dedo paguen una contribución al partido (siempre que sea, más o menos, voluntaria y razonable), lo malo de este caso es que resultaba una imposición abusiva que no iba siquiera para el partido, si no para el bolsillo propio o, en su caso y si creemos a la congresista, para pagar un favor a un asesor que no podía ser contratado de forma legal. Y eso ya es pasarse tres pueblos y medio.

    @S. Catalina: Un gusto verla por acá, y un honor el enlace :). Sí creo que la ley de partidos políticos debe reformarse (al igual que el sistema electoral, y ya que nos ponemos, el reglamento del Congreso y el tema de la bicameralidad :P), y son pasos que pueden ser importantes… El problema es que desconfío totalmente del resultado que pueda tener una reforma legal en esos sentidos con un Congreso como el que tenemos. Uno similar fue el que aprobó la valla y la ley de partidos que dan más problemas que soluciones. ¿Cómo lo haría un Congreso como el presente?

    Creo que antes de proceder a reformar el parlamento o la ley de partidos, hay que reformar los propios partidos con lo que tenemos (que es más bien poco) y ahí es importante nuestra labor como ciudadanos activos políticamente. Hay que negarnos a votar por partidos que son dictaduras internas, por partidos que son la suma de personas que ponen dinero para candidatear, por partidos creados ad hoc para elecciones concretas, por partidos que, en definitiva, no son partidos. Y hay que pedirle a las bases de los partidos que “pueden” llegar a serlo, que sean fiscalizadores dentro de sus movimientos, recordarles que ellos son las bases, no borregos, y por tanto, que su papel es marcar el camino al partido, llevarlo para delante, y no aceptar como ovejas los mandatos de la cúpula (lo sé, ambas cosas son difíciles).

    Pero sí, cualquier forma de iniciar el cambio en una institución (Congreso) medular puede ser buena, al menos para que se abra el debate y como bien dice, por algún lugar se debe empezar.

    Hasta luego y gracias por los comentarios ;)

  4. Si, un año (calendario) seria razonable… como digo, si es que de veras lo hace por principios es un pago que se pagaria con gusto, (ademas de que no se le toca el rico sueldo).

    Y si.. las cuotas partidarias, nada mal, en este caso los de la estrella lo tienen claro, y muy claro.

    Con respecto a los “independientes”, pues… prefiero el caso de Pizarro, que al menos fueron honestos y lo afiliaron al PP antes de inscribirlo como candidato… en Peru, cosas asi sacarian ronchas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *