Las primarias de Estados Unidos son casi más interesantes que las presidenciales, y no lo digo en broma, en tanto que hay más “opciones” y que permiten ver funcionar lo único potable de su sistema electoral, que es la elección directa de los candidatos. En Iowa la sorpresa saltó, no tanto por el triunfo del mestizo Barack Obama entre los electores demócratas, sino por el tercer lugar de Hillary Clinton (que estaba media empatada con el candidato mestizo), desplazada por un candidato que sí tenía un programa real al comenzar todo el juego electoral, John Edwards, quien fuera candidato a vicepresidente con John Kerry en el 2004.

Obama se está agarrando como clavo ardiendo a la figura de Martin Luther King, ese “sueño” de que un “negro” podrá conquistar la Casa Blanca, siempre regida por “blancos” (en todo caso, será el sueño de un mestizo con una historia bastante internacional y pluricultural) junto con un discurso de “cambio”. No se sabe bien en qué o cómo (o qué “cambios” ha impulsado desde el Senado), ya que el discurso del cambio lo tuvo antes que el programa electoral (que no tiene, ni por asomo, la contundencia del de John Edwards, según he oído -y no a los partidarios de Edwards, sino a los de Hillary, otra que tal baila-). En la carrera demócrata a ser candidatos ya sólo quedan tres opciones, en tanto que los otros dos competidores han dado un paso al costado al tener ridículos porcentajes de apoyo a sus proyectos. Obama, eso hay que decirlo, cuenta con el factor “juventud”, es capaz de movilizar a jóvenes que normalmente no votan, lo hizo para salir senador por Illinois, y lo ha hecho ahora para ganar las primarias en Iowa (duplicaron los sufragios con respecto al 2004).

Por el lado republicano las cosas están interesantes, Mike Huckabee, ex gobernador de Arkansas, ha conseguido la victoria en los caucus de Iowa con el 34% de los sufragios, casi diez puntos por delante de Mitt Romney, ex gobernador de Massachusetts, que por más que invirtió una fortuna en Iowa, se quedó con un triste 25%. John McCain y el conocido actor de “Ley y Orden”, Fred Thompson, empataron en el tercer lugar con un 13%. Y lo curioso realmente fue lo de Rudolph Giuliani, ex alcalde de Nueva York, que se quedó con 4%, que está mejor colocado en otros estados. Los candidatos de la derecha son demasiado de derechas…

Huckabee es un ex pastor Bautista (y ex presidente de la Convención bautista del Estado de Arkansas), que es capaz de dejar a Bush como laicista (aunque es cierto que las iglesias bautistas hablan de separación de Estado e Iglesia y de sumisión al Estado, no es menos cierto que, en caso de duda, “gana” la religión al Estado), que se encuentra a la derecha de la derecha en muchos temas (y es considerado por alguno de los jerarcas de su partido “demasiado liberal” -en el sentido estadounidense del término-) y que ha ganado en Iowa, en gran medida, gracias al apoyo de los evangelistas. En Nueva Hampshire, estado más secular, los sondeos no le dan más del 10% de los votos, así que el ex pastor busca realzar su imagen en unos pocos días. En algunos temas, como la sanidad, programas asistenciales o los impuestos, Huckabee saca su lado caritativo y es más generoso que la mayoría de gobernadores republicanos.

En el bando republicano las cosas tal vez estén menos claras que en el demócrata, en tanto que cada candidato tiene sus bastiones y bastante experiencia por detrás. El sistema de primarias de Estados Unidos terminará basándose en un sufragio en un día único, siendo más práctico que la escalonada elección actual (y posiblemente, a la larga más barato), cada vez más se acercan las fechas de un estado y otro en el día de sus elecciones primarias, al punto que ya hay varios que la tienen el mismo día para sus primarias (el “Super Duper Tuesday“, que será el 5 de Febrero, en el 2004 tuvieron el “mini Tuesday”, con siete estados el mismo día eligiendo al candidato presidencial).

Información:

Excurso: Permítanme no llamar “negro” a Obama, porque no lo es. Ayer por la radio escuchaba a un especialista estadounidense en política comentar que para los blancos Obama es negro, y para los negros (muchos, otros sí, claro) no lo es. No sólo porque su origen étnico es mestizo (padre negro y madre blanca), sino por el social (no viene de familia de “esclavos”, como gran parte de los afroamericanos, sino que su padre, de Kenia, es un economista formado en Harvard… Él mismo reconoce la “variedad” que hay en su familia, así que hablar de él como ese “negro” que viene de “abajo” (barriadas o familia esclava) y conquistará por primera vez la presidencia de Estados Unidos me parece un poco mañoso.

Por cierto, dentro del excurso, es interesante ver la “religiosidad” estadounidense, que marca una clara antipatía (según las encuestas) para con los ateos y homosexuales. Y el cierto recelo o incomodidad que hay para con los mormones (el segundo de los republicanos en Iowa lo es).