OLPC: Proyecto sin plan

En los últimos días he comenzado a leer todo tipo de comentarios sobre el proyecto OLPC que se quiere aplicar en Perú. Y la corrupción de este gobierno lleva a impedir, a muchos de los analistas, en ver los posibles beneficios de la OLPC. Lo más preocupante, para nosotros, es la verdadera falta de información realizada desde el ministerio que está planeando una compra masiva de OLPC, pero sin un plan real de aplicación de esta nueva tecnología, sin una fundamentación pública y clara, sin un proyecto de desarrollo y mantenimiento, y lo que es peor, sin intentar siquiera resolver los problemas estructurales más claros de nuestros estudiantes. Con todo ello, los ataques a la OLPC se han multiplicado, denostando lo que podría ser un buen aparato para así crear una opinión contraria al aparatito.

Cuando hablamos de la OLPC no debemos pensar en un portátil “común y corriente” (incluso, una de sus críticas es que no puede correr lo que sea, sino que está preparado para realizar un cierto tipo de actividades y nada más), ni siquiera debemos pensar en un UMPC (aunque se parezca más a estos que a una computadora portátil “de toda la vida”). ¿Cuantas computadoras portátiles conocen que se carguen tirando de una cuerda, cual motor fueraborda? También debemos pensar que es un producto desarrollado por una ONG que no se venderá al público, sino que está destinado a la venta a los gobiernos para que los mismos los apliquen en el sistema educativo.

Uno de los grandes problemas que representa la OLPC es el precio, ha aumentado bastante del inicial (se conocía el proyecto como “laptop de 100 dólares” y costará unos 175, la diferencia es considerable), con lo cual la inversión puede que no valga la pena. Actualmente, dentro de lo que conozco, tal vez la única alternativa sea el Longmeng (laptop de bajo costo de fabricación china), de 17×14 cm, con cierta potencia y muy poco peso (medio kilo) y de unos 100 euros (1015 yuanes). El Classmate PC de Intel no me parece una alternativa de bajo costo para estudiantes, en tanto que no tiene un bajo costo (por ahora se habla de 400 dólares por unidad, y no es mucho mejor, técnicamente, que la OLPC). No cuento el proyecto indio porque de él nada conocemos (salvo que dicen que actualmente cuesta la unidad unos 47 dólares, que no hay especificaciones técnicas públicas, y que si se venden o fabrican millones, podrán salir a 10 dólares por unidad).

La pregunta que todos nos hacemos es: ¿Para qué queremos distribuir esas OLPC si hay problemas mucho más urgentes que resolver? Sin lugar a dudas esa es la pregunta del millón. Tenemos un cuerpo docente que, como poco, necesita aprender a escribir y leer (no son infrecuentes los profesores sin formación en zonas abandonadas por los poderes públicos), tenemos una infraestructura entre infrautilizada y decadente (cada caso es un mundo). A la par, la pobreza general de la población peruana hace que los destinatarios de las OLPC (o cualquier alternativa seria) estén más preocupados por comer que por aprender. Con todos estos problemas la compra de las OLPC suenan a gasto inútil, sobre todo por la falta de fundamentación por parte del ministerio de cómo se aplicarían las OLPC en Perú. O sea, no hay programa.

La OLPC (ni cualquier otra aplicación de TIC en la educación) no solucionará nada por sí sola, no es la panacea ni mucho menos una necesidad imperiosa en el sistema educativo. Pero un plan ambicioso de implantación y utilización de las TIC puede ser muy beneficioso, y lo que se gasta en OLPC se puede ahorrar en libros (una de las funciones de la misma es reemplazar el uso de papel, a fin de cuentas, tiene modalidad de uso de un e-book, con un consumo bajísimo de energía), la experiencia formativa de muchos niños intercomunicados con el profesor en un aula sin más necesidad que las OLPC (esto es, no necesitas un servidor central) puede ser muy interesante, en tanto que el profesor sí sepa enseñar mediante el uso de la OLPC (algo que parece no se ha considerado, esto es, no se habla del costo de formación de los profesores).

Uno de los primeros críticos de la OLPC (y con más autoritas para criticar), Eduardo Villanueva Mansilla, afirma que: «[T]odos los niños merecen la oportunidad de explorar y desarrollar su potencial a través de educación básica, decente, completa e integral». Y claro, la OLPC puede estar dentro de esa educación completa e integral, no es que con una OLPC se remplace cualquier forma paralela de educación, o todo complemento de la misma quede descartada.

¿Cuál es el problema de la OLPC en Perú? La forma en que está entrando en el sistema educativo. Poco más se puede decir que no se haya dicho en otros lugares. Básicamente se puede resumir en: No hubo ningún tipo de licitación, no es transparente los parámetros de la compra (ni siquiera la cantidad), no hay plan de educación a los maestros para que los mismos sepan enseñar con y para la OLPC, los asesores externos están vinculados al ministro de educación (así que no son externos realmente), en un sólo día se dio el visto bueno a la compra del aparatito, al parecer no existe proyecto de soporte. De un día para otro, el Perú anuncia la compra de los aparatitos, sin debate público, sin presupuesto, sin nada. Ese es el gran problema. Huele a chanchullo por todos lados, sin contar, por supuesto, en que fracase o se abandone… ¿Y cómo cuadra con el Plan Huascarán? Es patético ver la presentación de la OLPC en Perú, a esos asesores diciendo que técnicamente es buena (eso ya lo sabíamos) pero que no hay estudio pedagógico en el visto bueno a la compra. ¡¿Cómo?! Se comprará material educativo sin estudio pedagógico. Y eso no es ni bueno ni normal.

Gastar por gastar no sirve de nada
, y este gobierno de García es lo que parece hacer, más con planes como esto. La utilización de la OLPC puede ser más que interesante, pero sin nada que lo sustente, salvo la compra de los aparatos, no hacemos nada, no sirve, no revolucionará ni mejorará la educación, será un verdadero fracaso (y caro, por cierto), no parece que exista un plan educativo en el cual el uso de la OLPC resulte atractiva.

Un buen proyecto (en frío, la OLPC) que debe ser seriamente estudiado e implementado de forma correcta, no podemos descartarlo de plano porque existan otras necesidades en la educación, puesto que es sólo una herramienta más a considerar (que inviertan en las OLPC no significa que se deje de invertir en formación docente, o en alimentos para los estudiantes), una herramienta con un gran potencial. Lástima que los políticos de nuestro país embarren todo lo que tocan, y que el problema político de “cómo y para qué se va a comprar las OLPC” no permitan discutir sobre las OLPC y sus usos.

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5 Comments

  1. Me gusta el artículo, me parece bastante claro y plantea los supuestos del asunto, más allá del impacto mediático que se busca. Con respecto a las metodologías para el empleo de “herramientas” como éstas, es interesante pensar que existían antes de los inventos. Ciertamente, lo que sucede es que el viejo trabajo colaborativo y en equipo, el debate, la organización del trabajo en flujos y tareas, los organizadores de conocimiento, etc. que antes eran manuales, en papel o en PC standalone, ahora serán servidos por una máquina que combina el cuaderno, el libro de texto, el celular, el papelógrafo, la pizarra, la grabadora, la videocasetera, etc. en uno solo, que es manual, ligero, adoptado a las manos de los niños, autosuficiente en energía, resistente a la manipulación (aunque fácil de robar, también), etc. Sobre metodologías e ideas para trabajo con este tipo de herramientas, podemos indicar: http://www.huascaran.edu.pe/web/visitante/aprovechamiento/tic
    Hace algún tiempo escribí un artículo, refiriéndome a la abstención de la India respecto del proyecto: http://edutec.perublogs.com/2006/07/Por-que-la-India-dijo-no.html

    Gracias por el artículo presente, que es esclarecedor y ponderado.

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