Más elecciones: ¿Austria gira a la izquierda? Al menos a la socialdemocracia de boquita.

Ajustado conteo que al 50% daba un empate técnico entre los "populares" austriacos en el gobierno y los socialdemócratas de la oposición. Pero al final los socialdemócratas (SPÖ) de la mano de Alfred Gusenbauer ganaron las elecciones legislativas en la república federal parlamentaria centroeuropea, eso sí, lejos de una mayoría absoluta, con tal sólo el 35.7% de los votos el SPÖ tendrá que buscar la alianza con alguna otra formación tras unas elecciones con una alta asistencia a las urnas, sobre el 75% de los llamados a votar depositaron su papeleta.
 
El canciller saliente Wolfgang Schüssel indicó que salvo milagro mediante (que el conteo de los votos por correo le dé la victoria), el Partido Socialdemócrata de Austria (SPÖ) es el ganador de estas elecciones. El triunfo no se ha dado tanto por el alza de los socialdemócratas (que han perdido casi un punto con respecto a las parlamentarias de hace cuatro años) sino por la estrepitosa caída del Partido Popular austriaco (o Partido del Pueblo, según que traducción demos, en todo caso, ÖVP por sus siglas en alemán), así pues, la formación básicamente democristiana dirigida por Wolfgang Schüssel pasa de un asombroso 42.3% a un segundo lugar con el 34.3% de los votos. En escaños esto se traduce en: El SPÖ mantendrá sus 68 curules de 183, mientras que el ÖVP pierde 13 asientos para quedarse con 66 diputados.

El líder de los socialdemócratas declaró que «los votantes manifestaron una necesidad de cambio», ahí se equivoca, los votantes han castigado al gobierno, pero no han premiado a la oposición, ellos tienen unos resultados discretos, manteniendo a los mismos que en 2002 les votaron (unos pocos menos, más bien), los votantes no han querido un cambio, en ese caso, ellos habrían aumentado considerablemente en votantes, o los verdes, o cualquier grupo que no estuviera en el gobierno, cosa que no ha pasado. Han querido lo mismo que en Alemania, un pequeño cambio para que al final todo siga igual, ya que posiblemente veamos a la derecha conservadora pactar con los socialdemócratas un nuevo gobierno en el antaño imperio del Este.

La ultraderecha nacionalista austriaca representada en el Freiheitliche Partei Österreichs (FPÖ o Partido de la Libertad de Austria) que forma parte de la coalición gobernante con los populares ha sumado un punto más con respecto a los votos obtenidos en el 2002, consiguiendo así el 11.2% (unos 20 escaños), aún muy lejos de los resultados conseguidos en 1999 donde alcanzó el voto del 27% del electorado. El partido de los Verdes (Die Grünen), posible aliado de los socialdemócratas, se mantiene como cuarta fuerza con 10.5% de los votos (un punto más que la vez pasada) que representan, más o menos, 18 escaños.

La agrupación electoral "Alianza por el futuro de Austria" (BZÖ) del antaño líder del FPÖ, Jörg Haider, alcanzó el mínimo para poder luchar por un escaño, quedando con el 4.2% de los votos (unos 8 escaños), para los que no lo saben, Haider representaba la derecha del FPÖ y con ella consiguió ser elegido gobernador del Estado sureño de Carintina (Kärnten en Alemán, Koroška en esloveno). Aún cabe la posibilidad que tras contar los votos por correo la alianza dirigida por el polémico y xenófobo Haider no consiga pasar la barrera electoral. Es lo que tienen las vallas. Ni la lista de independientes ni el partido Comunista alcanzaron escaño.

Estas elecciones no marcarán un antes y un después en Austria, la derecha sigue siendo la mayoría en la cámara (si sumamos las tres agrupaciones conservadoras) y la "izquierda" que hay poco podrá hacer en esta situación, parece claro pues que nos encontraremos con una situación continuista, en que probablemente se gobierne junto con los democristianos. O como la política nos demuestra, puede incluso gobernar una vez más el ÖVP de la mano de la ultraderecha y los verdes, que tantas veces sirven de bisagra en pro de conseguir unos mínimos resultados de los demandados por su partido. Pero es difícil que una alianza así se dé.

Tal vez lo que sí tenga un pequeño giro es en cuanto a las declaraciones de apoyo a Estados Unidos, puesto que el líder del SPÖ se muestra crítico con algunas de las decisiones tomadas por el gobierno estadounidense en cuanto a su política "antiterrorista global". Por otro lado, declaró que para su formación Turquía está verde para la entrada a la Unión Europea mientras que indicó que para la pretendida ampliación de la UE sobre Rumanía y Bulgaria, que primero los 25 debían ver cómo desbloquean el proceso del tratado que establece una Constitución para la UE.